OBJETIVO ESTRATÉGICO

“Promover y potencializar las capacidades de reflexión, innovación y acción en la defensa de la vida, en el marco de valores éticos y espirituales para la construcción de ecosociedades”.

LÍNEAS DE ACCIÓN

El enfoque holístico que entiende al ser humano como parte de la creación, nace con UMAVIDA, donde la gestión sostenible de los recursos naturales es un principio en defensa de la vida y toda la creación. En este enfoque, se han priorizado dos líneas acción que marcan el compromiso colectivo de las afiliadas en cada uno de sus contextos locales.

Medio ambiente y agua, con énfasis en la escasez de agua y el cambio climático En esta dimensión, el agua ha jugado un rol importante en el trabajo de la Red, por su alto significado como un bien elemental para la vida humana y de todas las criaturas que habitan la tierra, considerando que:

Un problema que enfrenta la humanidad es la escasez de agua dulce para el consumo humano y la producción, escasez que afecta a un 40% de la población mundial. El agua es, sin duda, el recurso natural más importante para mantener la vida en él planeta. El suministro de agua dulce es crítico y complejo, debido a factores como la contaminación y su creciente demanda para la agricultura, la industria y el consumo doméstico; originando limitaciones en su acceso, disponibilidad y uso. Situación que pone en riesgo, los próximos años, el acceso a agua segura de gran parte de la población mundial y del país.

Bolivia, está en la posición 20 entre los países con mayor disponibilidad de agua dulce en el mundo, su oferta por habitante es de aproximadamente 50.000 m3/habitante/año. A pesar que distribución espacial y temporal de este recurso no es homogénea, en algunas zonas se tiene alta disponibilidad, pero en casi la mitad del territorio el agua es escasa.

Si bien, el país tiene avancesal reconocer el acceso a agua como derecho en la nueva Constitución Política del Estado “Toda persona tiene derecho al agua y la alimentación” “El agua se constituye en un derecho fundamentalísimo para la vida…” y se ha mejorado el acceso a agua potable o segura como parte de los servicios básicos; este derecho es difícil de realizar cuando gran parte de la población habita en un entorno ambiental con problemas de contaminación permanente que no le permiten acceder a agua segura.

Se debe reconocer, que no es posible alcanzar el “vivir bien” sin agua segura a la que todos los bolivianos/as tienen derecho. El agua no puede considerarse en una fuente de vida al no ser apta para el consumo humano, de los animales o para el cultivo de plantas.

La gestión integral de este recurso muestra la necesidad de promover su protección, control, uso y disposición, al considerar el agua como un recurso finito y vulnerable, por ende un bien social antes que económico.

Fuentes de abastecimiento de agua dulce y suministro de agua potable, considerando que en las ciudades de La Paz y El Alto el 75%del suministro de agua se origina de las precipitaciones pluviales y su suministro es a través de EPSAS (Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento). En Oruro, Potosí y zonas con alta actividad minera en el país, una gran parte de estas fuentes de abastecimiento son afectadas por distintos grados de contaminación, situación que afecta tanto a la población urbana como rural en amplios espacios geográficos.

Uso y consumo del agua, aspecto que se relaciona al crecimiento demográfico, cambio de actividades y excesos del uso del agua. Un acercamiento al área y el tema de trabajo de la Red UMAVIDA, muestra que los bolivianos gastan más agua de la que consumen (consumo humano, industrial, comercial, productiva).

Tratamiento de aguas residuales y contaminación de ríos, si bien en mayor o menor porcentaje todos somos parte de la generación de aguas residuales y contaminación de los ríos, aguas residuales domésticas, industriales, de curtiembres, mataderos, vertidos de residuos sólidos o rellenos sanitarios, actividades mineras o ganaderas, solo un pequeño porcentaje de esta agua recibe tratamiento.

Desastres derivados de riesgos y amenazas en relación al agua, como inundaciones y sequías más frecuentes en los últimos años, con impacto en la actividad productiva de las zonas rurales, en las zonas urbanas por el abastecimiento y recarga necesaria de las fuentes de almacenaje y abastecimiento.

Conflictos por el agua, estos pueden derivarse del crecimiento de la demanda del recurso, originando migraciones no planificadas, falta o pérdidas productivas, e incluso de vidas humanas. Quedando latente la alta probabilidad de generarse escenarios conflictivos, si no se toman las medidas adecuadas y oportunas, por un lado por la inconformidad de la población ante la escases del agua, su costo, su calidad y por otra por la falta de políticas, mecanismos y espacios para consensuar soluciones, técnicamente factibles, económicamente viables y socialmente aceptadas.

Seguridad alimentaria familiar y cambio climático

La gestión sostenible de los recursos naturales permite la producción de alimentos, que sostienen la vida de animales y seres humanos, considerando que:

En el momento actual el planeta enfrenta una serie de cambios, posiblemente el más importante sea el “cambio climático”, manifestado en una serie de eventos adversos con impacto negativo en las actividades económicas, la infraestructura construida, el medio ambiente, la producción de alimentos y la salud de la población. En la última década del siglo XX, los desastres naturales produjeron aproximadamente 600.000 muertes en todo el mundo, el 95% de ellas en países pobres.

Uno de los mayores impactos, del cambio climático, es en la producción agropecuaria pilar fundamental de la seguridad alimentaria mundial. Esta situación, además de afectar a la población rural con impactos directos en sus condiciones de vida, impacta en la población en general por la disminución de alimentos disponibles.

Es probable que las personas pobres y otros grupos vulnerables se enfrenten a un alto riesgo de inseguridad alimentaria a causa del cambio climático. Personas con pocos activos y escazas posibilidades de obtener ingresos. Entre estas personas figuran pequeños agricultores/as en zonas rurales como pueblos originarios, pero también la pobreza urbana está creciendo, es importante reconocer que la inseguridad alimentaria se presenta incluso en los países más ricos.

En este marco, es fundamental fortalecer la resiliencia de las personas en ámbitos rurales y urbanos, en muchos casos atendiendo a la mejora de los medios de vida de los sectores más pobres de la sociedad, en otros fortaleciendo acciones colectivas para un cambio en la mirada de grupos de decisión sean estos públicos o privados. En este contexto se plantean las estrategias de intervención, las acciones y los roles de las afiliadas, incorporadas en el siguiente cuadro de manera resumida.

Nuestros Asociados

  • Iglesia Evangélica Luterana Boliviana (IELB), La Paz
  • Iglesia Evangélica Metodista en Bolivia (IEMB), La Paz
  • Centro de Estudios y Formación de Trabajadores (CEFOT), La Paz El Alto
  • Centro de Investigación Social y Trabajo en Equipos Multidisciplinarios (CISTEM), La Paz El Alto
  • Fundación Comunidad y Axiòn, La Paz El Alto
  • Servicio de Desarrollo Comunitario Ayni (SEDEC AYNI), El Alto
  • Alianza para la Promoción Agroecológica y Servicios Integrales de Desarrollo
  • (AGROECODES), Chuquisaca
  • Centro de Desarrollo Rural (CDR), Potosí
  • Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), Oruro